Uso de pruebas de diagnóstico rápido de detección de antígenos del SARS-CoV-2 para el autodiagnóstico de la COVID-19: orientaciones provisionales, 9 de marzo de 2022: anexo E de la web: cuadro «De los datos probatorios a la toma de decisiones»: ¿debería ofrecerse la prueba de autodiagnóstico de la COVID-19 mediante las PDR-Ag como método de prueba adicional?
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Organización Mundial de la Salud
Abstract
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16 p.
Este anexo web presenta el marco de evidencia para la toma de decisiones (Evidence-to-Decision, EtD), elaborado conforme a la metodología GRADE para fundamentar la recomendación de la OMS de ofrecer el autodiagnóstico de la COVID-19 mediante pruebas de diagnóstico rápido de detección de antígenos del SARS-CoV-2 (PDR-Ag) como estrategia complementaria a los servicios nacionales de diagnóstico. Evalúa de forma sistemática la evidencia disponible en los principales dominios para la toma de decisiones, entre ellos la prioridad del problema de salud pública, los efectos deseables e indeseables, la certeza de la evidencia, los valores y las preferencias, el balance entre beneficios y riesgos, las necesidades de recursos, la relación costo-eficacia, la equidad, la aceptabilidad y la viabilidad. Basándose en revisiones sistemáticas, así como en evidencia complementaria procedente de estudios de viabilidad, investigaciones sobre valores y preferencias y encuestas mundiales sobre políticas, el marco expone de forma transparente y estructurada los fundamentos que sustentan la recomendación. En conjunto, la evaluación concluye que los beneficios previstos del autodiagnóstico de la COVID-19 superan sus posibles riesgos y respalda una recomendación firme a favor de ofrecer esta modalidad como una opción adicional de diagnóstico. La evidencia indica que el autodiagnóstico es aceptable, viable y puede mejorar la equidad en el acceso a las pruebas al complementar los servicios prestados por profesionales. Aunque la evidencia sobre el uso de recursos y la relación costo-eficacia sigue siendo limitada y depende del contexto, el documento incorpora consideraciones sobre los derechos humanos, el contexto epidemiológico, la ejecución de los programas, el seguimiento, la vigilancia y las prioridades de investigación para orientar a los países en la adaptación de sus estrategias de autodiagnóstico de la COVID-19 a la evolución de las necesidades nacionales.
Este anexo web presenta el marco de evidencia para la toma de decisiones (Evidence-to-Decision, EtD), elaborado conforme a la metodología GRADE para fundamentar la recomendación de la OMS de ofrecer el autodiagnóstico de la COVID-19 mediante pruebas de diagnóstico rápido de detección de antígenos del SARS-CoV-2 (PDR-Ag) como estrategia complementaria a los servicios nacionales de diagnóstico. Evalúa de forma sistemática la evidencia disponible en los principales dominios para la toma de decisiones, entre ellos la prioridad del problema de salud pública, los efectos deseables e indeseables, la certeza de la evidencia, los valores y las preferencias, el balance entre beneficios y riesgos, las necesidades de recursos, la relación costo-eficacia, la equidad, la aceptabilidad y la viabilidad. Basándose en revisiones sistemáticas, así como en evidencia complementaria procedente de estudios de viabilidad, investigaciones sobre valores y preferencias y encuestas mundiales sobre políticas, el marco expone de forma transparente y estructurada los fundamentos que sustentan la recomendación. En conjunto, la evaluación concluye que los beneficios previstos del autodiagnóstico de la COVID-19 superan sus posibles riesgos y respalda una recomendación firme a favor de ofrecer esta modalidad como una opción adicional de diagnóstico. La evidencia indica que el autodiagnóstico es aceptable, viable y puede mejorar la equidad en el acceso a las pruebas al complementar los servicios prestados por profesionales. Aunque la evidencia sobre el uso de recursos y la relación costo-eficacia sigue siendo limitada y depende del contexto, el documento incorpora consideraciones sobre los derechos humanos, el contexto epidemiológico, la ejecución de los programas, el seguimiento, la vigilancia y las prioridades de investigación para orientar a los países en la adaptación de sus estrategias de autodiagnóstico de la COVID-19 a la evolución de las necesidades nacionales.